¿Tu mundo y el mío es el mismo?
¿Los demás encajan también?
Estas preguntas filosóficas siempre tan reflexivas, tan profundas, pero a la vez tan angustiantes porque no tienen respuesta.
¿Conoces el Mundo de Sofía? Yo logré estar en él y supe de dónde llegó, de qué lugar fue arrojada para que la conociéramos. Pero yo… yo quedé más intrigada, con más dudas.
Lo que me llamó fuertemente la atención acerca de Sofía, fue que pensaba con fuerza, tanto, que recreaba su pensar.
Sería magnífico poder regresar al pasado y buscar, hasta encontrar, el por qué, el cómo y el dónde de nuestra existencia. Llegar a Atenas, tropezarnos con Sócrates y ser uno de sus clientes para que nos ayudara a liberarnos de las sombras y así, ganar autoestima ¿o no?
Tuve que reflexionar también acerca de si realmente somos reales, si realmente existimos ó sólo juegan con nosotros a aparentar que estamos y que respiramos. ¿Seremos también protagonistas de algún libro y por eso existen tantos géneros literarios que asemejan la vida de cada quién? No lo sé, lo sabremos al final, cuando el Señor, con su poder, nos diga que el libro ha terminado y nos inmortalice o…
En fin, que nuestro mundo sea lo que percibimos, nuestras ideas, nuestros eternos patrones conductuales, seamos hoy, ahora, aquí, presente, y finalmente busquemos el SER, o el NO SER qué gran dilema.
Al menos sé también que aún cuando sea extraordinario, venimos de algún lugar.
Y tú, ¿de dónde vienes?
NELLY.