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La Coctelera

EL MUNDO DE SOFIA

¿Tu mundo y el mío es el mismo?

¿Los demás encajan también?

Estas preguntas filosóficas siempre tan reflexivas, tan profundas, pero a la vez tan angustiantes porque no tienen respuesta.

¿Conoces el Mundo de Sofía? Yo logré estar en él y supe de dónde llegó, de qué lugar fue arrojada para que la conociéramos. Pero yo… yo quedé más intrigada, con más dudas.

Lo que me llamó fuertemente la atención acerca de Sofía, fue que pensaba con fuerza, tanto, que recreaba su pensar.

Sería magnífico poder regresar al pasado y buscar, hasta encontrar, el por qué, el cómo y el dónde de nuestra existencia. Llegar a Atenas, tropezarnos con Sócrates y ser uno de sus clientes para que nos ayudara a liberarnos de las sombras y así, ganar autoestima ¿o no?

Tuve que reflexionar también acerca de si realmente somos reales, si realmente existimos ó sólo juegan con nosotros a aparentar que estamos y que respiramos. ¿Seremos también protagonistas de algún libro y por eso existen tantos géneros literarios que asemejan la vida de cada quién? No lo sé, lo sabremos al final, cuando el Señor, con su poder, nos diga que el libro ha terminado y nos inmortalice o…

En fin, que nuestro mundo sea lo que percibimos, nuestras ideas, nuestros eternos patrones conductuales, seamos hoy, ahora, aquí, presente, y finalmente busquemos el SER, o el NO SER qué gran dilema.

Al menos sé también que aún cuando sea extraordinario, venimos de algún lugar.

Y tú, ¿de dónde vienes?

NELLY.

YO PEDAGOGA

YO PEDAGOGA


Todo nace de una idea, de una necesidad que posteriormente se materializa a través de la imaginación. Así nació mi interés por la Pedagogía.

¿Que cuál es su concepto? ¿De dónde proviene?

Del griego pais-paidos (niño) y ago (conducir), significa guía o conducción del niño; pedagogo tenía, en la Antigüedad, un significado similar al de ayo: «esclavo que llevaba a la escuela al muchacho joven» (Littre) y, más genéricamente, quien ponía a los niños en condiciones de seguir sin demasiada equivocación ni contratiempo los futuros caminos de la vida.

El término ya aparece en Homero, quien llama a Fénix «pedagogo de Aquiles» (La Ilíada, carta IX), y, dos siglos d. C., Clemente de Alejandría (v.) titula una de sus obras El Pedagogo, dando cuatro acepciones de la palabra Pedagogía. Así, pues, etimológicamente, el pedagogo es quien conduce al niño hacia las capacidades y responsabilidades del hombre completo; en una palabra, es el constructor del hombre del mañana.

¿Por qué estudié Pedagogía?

Aún cuando ya existía una preparación como docente, inicialmente fue por cubrir las necesidades que un buen trabajo me pedía, pero al transcurrir el tiempo, fui descubriendo día a día, desde mi trinchera (el salón de clases), que estudiar Pedagogía podía abrir nuevos horizontes, no sólo para mí, sino para quienes pudieran estar a mi cargo (alumnos). No me he equivocado al respecto. He podido comprobar desde el inicio de esta carrera, que, a partir de una buena preparación, de una gran ética profesional y sobre todo, del compromiso que se adquiere cuando decidimos ser docentes y pedagogos, que tenemos en nuestras manos la trascendencia del ser humano.

Creo que es una de las carreras más importantes, pues tiene en sus manos el desarrollo cognitivo, social, volitivo y emocional del ser humano, entre otros. Es decir, el desarrollo de la Personalidad humana, lo cual le permitirá trascender e integrarse a la sociedad cambiante que le rodea.

¿Elegí lo correcto? Sin lugar a dudas.

Nelly.